Un estudio sugiere que los betabloqueantes podrían ser beneficiosos en pacientes con amiloidosis cardiaca por transtirretina

De izda a dcha: Gonzalo Barge-Caballero, Eduardo Barge-Caballero y Marisa Crespo-Leiro, investigador principal y co-investigadores del registro AMI-GAL respectivamente
CIBER | miércoles, 6 de abril de 2022

Un estudio multicéntrico realizado en Galicia y publicado en revista Mayo Clinic Proceedings sugiere, por primera vez, la existencia de un posible beneficio clínico del tratamiento con betabloqueantes en pacientes con amiloidosis cardiaca por transtiretina (AC-ATTR).

El trabajo es un subanálisis del registro prospectivo multicéntrico AMI-GAL (Registro Amiloidosis Cardiaca en Galicia) que está liderado por un equipo del CIBERCV, de la unidad de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña (CHUAC) cuyo investigador principal es Gonzalo Barge-Caballero. Este registro ha sido patrocinado por la Sociedade Galega de Cardioloxía (SOGACAR) y participan 7 hospitales del Servicio Galego de Saúde (SERGAS).   

El equipo investigador analizó la supervivencia a largo plazo de 128 pacientes con diagnóstico de AC-ATTR que fueron incluidos en el registro AMI-GAL entre enero de 2018 y junio de 2020, de los cuales 65 recibían tratamiento con betabloqueantes, en la mayor parte de los casos a dosis bajas y motivado por la existencia de otras condiciones cardiacas asociadas como enfermedad coronaria, fibrilación auricular o reducción de la fracción de eyección ventricular izquierda. Pese a que las características clínicas basales de estos pacientes indicaban un perfil de mayor gravedad que el de los pacientes sin betabloqueantes, el primero de los dos grupos presentó una mortalidad significativamente menor a lo largo del seguimiento, tanto en el análisis de supervivencia no ajustado como en el análisis de supervivencia ponderado por la inversa de la probabilidad de recibir el tratamiento. Además, se realizaron varios análisis de sensibilidad que reforzaron la consistencia interna de este resultado.

"Como hallazgo adicional, se observó una tasa de suspensión del tratamiento betabloqueante motivada por efectos adversos del 16% durante la fase de seguimiento prospectivo del estudio, que alcanzaba el 25% cuando también se consideraba la historia previa de intolerancia al mismo" apunta la Dra. Crespo, jefa del grupo CIBERCV en CHUAC y una de las coordinadoras del estudio. Señala también que "en la mayoría de los casos, los efectos adversos no revistieron gravedad".

La AC-ATTR es una patología cardiaca causada por el depósito anormal de la proteína plasmática transtiretina –también denominada prealbúmina– en el espacio intersticial del músculo cardiaco, bien como consecuencia de una mutación genética (forma variante) o bien como consecuencia de un proceso biológico asociado al envejecimiento (forma natural o “wild-type”). En los últimos años, el interés por el estudio de la AC-ATTR se ha incrementado, debido al desarrollo de técnicas diagnósticas no invasivas que permiten su detección y a la aparición de nuevos fármacos que permiten mejorar su adverso pronóstico.

"La manifestación clínica más frecuente de la AC-ATTR es la insuficiencia cardiaca, que en la mayor parte de los casos se debe a una alteración severa de la función diastólica ventricular, y que se caracteriza por la preservación de la función sistólica hasta etapas avanzadas de la enfermedad. Hasta el momento, no se dispone de evidencias sólidas que permitan afirmar la utilidad de los fármacos utilizados tradicionalmente para el tratamiento de los pacientes con insuficiencia cardiaca, como los betabloqueantes o los inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona. Además, la peculiar fisiopatología de la AC-ATTR hace que estos pacientes sean especialmente propensos a los efectos secundarios de dichos fármacos, por lo que se desaconseja su empleo rutinario" explica Gonzalo Barge-Caballero, primer firmante del artículo.

La importancia de este trabajo radica en que se trata del primer estudio que sugiere un posible beneficio clínico, en términos de mejoría de la supervivencia, del tratamiento con betabloqueantes en una patología en la que, hasta el momento actual, este tipo de fármacos no se consideran indicados y en la que, en opinión de algunos autores, incluso deberían suspenderse de forma sistemática dado el riesgo potencial de efectos adversos. En palabras del Dr. Barge-Caballero,  “nuestro estudio no es aleatorizado y se basa en una muestra relativamente pequeña, por lo que los resultados precisan confirmación antes de ser trasladados a la práctica clínica”. “No obstante” –prosigue el cardiólogo– “constituyen una llamada de atención en contra de la suspensión indiscriminada del tratamiento betabloqueante en pacientes con AC-ATTR por el mero hecho de haber sido diagnosticados de esta enfermedad”. En su opinión, mantener el tratamiento betabloqueante sería especialmente aconsejable en pacientes con AC-ATTR que presentan otras condiciones cardiacas asociadas que pueden beneficiarse del mismo, como cardiopatía isquémica, arritmias o una fracción de eyección ventricular izquierda reducida, siempre que lo toleren de forma adecuada.

Los investigadores declaran que este estudio ha sido financiado por medio de becas no condicionadas de la Sociedad Gallega de Cardiología (SOGACAR) y de Pfizer.   

Artículo de referencia:

Barge-Caballero G. Barge-Caballero E, Lopez-Perez M, et al. Beta-blocker exposure and long-term survival in patients with transthyretin amyloid cardiomyopathy. Mayo Clin Proc. 2022;97(2):261-273 DOI: 10.1016/j.mayocp.2021.08.006